Asset Management

En el ámbito de los Fondos de inversión, existen vehículos al alcance de cualquier rango patrimonial, disponemos de una oferta variada para que nuestro cliente encuentre el producto que más le encaje. Destacamos varios fondos de Renta Fija, con un perfil conservador; nuestro fondo estrella: el AGS Red Flame Absolute Return, un fondo de perfil moderado basado en una estrategia probada de renta variable con cobertura. Este fondo está diseñado para adaptarse a cualquier circunstancia del mercado y evitar los eventos o riesgos de cola. Por último, para los clientes más agresivos contamos con nuestros fondos de renta variable.

Las necesidades de nuestros inversores no tienen por qué encajar con los fondos de inversión, donde las inversiones están definidas en una política muy precisa. Por este motivo, destacamos el servicio exclusivo de gestión discrecional de carteras. Nuestros gestores construyen carteras totalmente a medida con las mejores alternativas del mercado y aplicando una visión estratégica y táctica que encaje perfectamente con el perfil inversor y con las necesidades concretas del cliente. Estas carteras están dirigidas a clientes de elevado nivel patrimonial y con necesidades exigentes. Este servicio es óptimo para patrimonios superiores a los 500.000 euros.

Somos un gran equipo de profesionales y de personas, con más de 20 años de experiencia en gestión de activos. Buscamos la excelencia en el servicio y aportar valor con la toma de decisiones de inversión.

¿Cuál es tu perfil de inversión?

Conservador: En esta categoría se encuentran aquellos clientes que buscan una preservación total de su capital, por lo que su exposición al riesgo es mínima. En estos casos, el capital se invierte en activos de renta fija. Esto implica obtener una rentabilidad inferior a cambio de disfrutar de una seguridad total y por ello, es una de las estrategias más recomendadas para ahorrar a largo plazo.

Moderado: En esta categoría se encuentran aquellos clientes que están dispuestos a asumir un cierto grado de riesgo con el objetivo de incrementar sus beneficios. Este perfil busca fundamentalmente encontrar un equilibrio entre rentabilidad y seguridad. Por ello, la mayor parte del capital se invierte en activos de renta fija y el resto en otros productos más arriesgados. Con esta estrategia, el inversor acepta que la rentabilidad pueda ser negativa durante un tiempo y dentro de unos límites aceptables.

Balanceado: En esta categoría el cliente valora la rentabilidad, pero siempre tiene presente el riesgo que supone invertir en mercados de renta variable; acepta un poco de riesgo a cambio de incrementar su rendimiento y no solo proteger la inversión inicial contra la inflación. Suele buscar una cartera que combine inversiones de renta fija y renta variable.

Agresivo: En esta categoría ubicamos a aquellos clientes dispuestos a asumir el riesgo que sea necesario a cambio de obtener el mayor beneficio posible. No acusa en exceso la volatilidad en los mercados. Suele tener ciertos conocimientos financieros, y su horizonte temporal se centra en el largo plazo, de manera que admite rentabilidades negativas e incluso abruptas caídas de su cartera en periodos cortos de tiempo.

¿Qué es el Asset Allocation y por qué es importante?

Consiste en la diversificación de las inversiones entre distintos activos financieros o mercados, con el fin de optimizar el rendimiento y/o controlar el riesgo agregado de la cartera. El Asset Allocation es el responsable de la gran parte de rentabilidad que logra una cartera.

Al igual que los escritores se enfrentan al temido folio en blanco antes de empezar a escribir sus artículos y decidir qué cuentan en ellos, los gestores se enfrentan a la decisión de en qué activos invertir y en qué proporción hacerlo, teniendo en cuenta el perfil de riesgo del cliente y su horizonte temporal, para intentar alcanzar las metas fijadas por el cliente.

El objetivo es construir una cartera de inversión con un perfil de riesgo y retorno en base a las necesidades y perfil de cada inversor. Sin embargo, llevarlo a cabo es una tarea mucho más difícil de lo que puede parecer a priori. Una parte de esa dificultad radica en la importancia de elegir entre las diferentes clases de activos: desde las más tradicionales – renta variable, renta fija y liquidez- hasta otro tipo de activos, como las materias primas, las divisas o los activos alternativos, por mencionar algunos, y en qué proporción hacerlo. Dicha selección y los porcentajes se suelen realizar teniendo en cuenta la tolerancia al riesgo y el horizonte temporal de cada inversor, así como las perspectivas que se tienen para cada clase de activo en función del contexto de mercado.

Mediante la combinación de activos se busca obtener una cartera diversificada que permita que, si una o varias clases de activos tienen un mal comportamiento, las otras clases de activos equilibren los menores rendimientos, o incluso las potenciales pérdidas. Por el contrario, si se invierte la cartera en una sola clase de activos, el riesgo es mayor, ya que todo dependerá de la evolución que registre dicha clase de activo.

En Agisa realizamos reuniones semanales para ajustar el asset allocation de nuestros clientes, de manera que la monitorización de las carteras es constante para poder adaptar su composición y proporción a los cambios del mercado si fuera necesario. Un Asset Allocation realizado, por ejemplo, a principios de año puede no ser el idóneo seis meses después si las circunstancias o perspectivas del mercado han variado, por lo que habría que reajustarlo para que el binomio riesgo-retorno siga siendo adecuado.